Para servir y no servirse

Tan vapuleada está la política que hasta a uno le incomoda el apelativo de Político o que lo miren como tal. Parece que el que lleva la condición no es más que una autoridad que de ser un ciudadano respetado, pasa a ser parte de un rebaño de servidores de uno mismo. ¿Qué sentido tiene, entonces, formar un liderazgo, creer en ciertas ideas y tratar de crear y construir un proyecto? ¿Qué sentido tiene para los ciudadanos votar por alguien?

 

Los cargos se ganan, pero NO en las elecciones, se ganan antes, con el trabajo y el esfuerzo diario de quien quiere conducir su país, su ciudad, su curso, su tribu, porque tiene un proyecto; y después, cuando las ideas se ejecutan y los electores ven que hay decisiones concretas, y no la inacción de quienes a veces se sientan en el trono para admirar su propio poder.

 

Las elecciones se ganan día a día, en el trabajo con las personas, y en los problemas que requieren soluciones. Por eso es que a mí me gusta ser alcalde, y por eso, como lo he dicho en otras ocasiones, es que pagaría para serlo. Y creo que ese sentimiento no debiera ser sólo mío, si no que de todos aquellos que quieren a su Nación, su comunidad y su entorno; más de aquellos que trabajan en el servicio público.

 

No me extraña que los jóvenes se sientan lejos de la política. Hay en ellos un ánimo de construcción, de grandes ideas y oportunidades. ¿Qué les dice “la política”? Que esto no se puede, que esto no conviene, que esto es para más rato. La misma cantinela es para toda la sociedad, que frente a temas concretos no escucha respuestas. ¿Qué ven? Que todos están preocupados de quién es el candidato por acá, de quién para allá, y de a quién le damos este cupo si el otro ya se dio, pero tenemos que darle uno igual porque él o ella es de los nuestros. Yo les digo: lo que se quiere, se puede hacer y para eso tienen que estar los que realmente saben y quieren construir algo.

 

La política, no es para servirse, es para SERVIR. Quien quiera ser Presidente, alcalde, diputado, senador, o líder en cualquier área del país, tiene que entender que el cargo es para ponerlo a disposición de lo que se necesita y de quienes MÁS necesitan, y, los elegidos, no deben asustarse, los frutos también llegarán para ellos, porque el trabajo bien hecho siempre tiene la recompensa de lo que se ha realizado con esmero y dedicación.

 

Hoy, los líderes son aquellos que ven en el espíritu emprendedor la respuesta a las dificultades, a las ganas por hacer algo y a las grandes ideas. De esa manera, nuestros proyectos de un lugar mejor, de un barrio más amable, de una comuna con calidad de vida, de un país próspero, se hacen realidad. Ese es el norte que debe movernos y es el real sentido de la Política, de aquella con mayúscula y sin faltas de ortografía… ninguna falta.

Tiene la más clara y abosluta verdad, la perdida de sentido que han sufrido algunos políticos es algo que no se puede negar, hoy la mayoría de ellos en el discurso expresan conceptos grandilocuentes como "empoderamiento" "equidad" etc, pero que al observar sus actos se puede constatar una clara discriminación, busqueda de beneficios personales, y lo que es peor POCO APEGO CIUDADANO.

Por todo lo anterior, los vecinos de Ñuñoa agradecemos poder mantener a un POLITICO DE LOS BUENOS, preocupado de cada ñuñoino y nuñoina como persona, sin ningún tipo de consideración socio - política, económica y/o educacional ... QUE AYUDA A TODOS Y TODAS sin miramiento alguno, y que dentro de las posibilidades, siempre lucha por ser CADA DIA MEJOR.

FUERZA Y ADELANTE

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